Una de escritores

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¡Hola! No sé si sabrán, pero no siempre fui profe de tejido. Siempre tejí, pero durante casi toda mi vida me consideré solamente escritora. Escribí “cosas” desde los 7 u 8 años… Y escribo novelas interminables desde los 15. Empecé a tejer compulsivamente (lo que me llevó a terminar trabajando de esto) hace siete años, cuando entré al profesorado de letras y, oh, sorpresa, dejé de escribir.
No me quise anotar en la carrera de Letras porque en la práctica ninguno de mis escritores favoritos terminó la carrera. En las solapas de sus libros siempre dice: dejó la carrera de Letras para dedicarse a escribir. Y la rompió, les falta agregar. Entonces pensé que si estudiaba para profesora iba a adquirir herramientas interesantes como gramática, distintas literaturas, redacción, corrección… (aprendemos enseñando, ¿no?) Larga historia hecha corta: Sí, aprendí algo de eso y cosas hermosas dadas por profesores del cielo, pero el noventa por ciento de lo que aprendí tuvo más que ver con las distintas maneras en las que el perro de Pavlov salivó.
Y cómo planificar una clase con La Celestina que, si yo misma no me la trago, sé que nadie con 15 años se la va a tragar, se la des como se la des. Abandoné a los tres años de ver lo mismo en diez materias con distintos nombres. Punto.


Como toda historia de las que me gustan, tiene su final feliz. A mi amigo Fede Arriola lo conocí en Lingüística. Y es una de las cosas que me dejó la carrera trunca: el mejor amigo para hablar de libros, de escritores y del mismo escribir (o no escribir).

Hace un mes, él viviendo en Salta y yo en Buenos Aires, él arrancando una excelente carrera de profe de escritura creativa en las redes y yo pasando por un duelo y todas las ganas de volver a disfrutar, decidimos que yo escribiría una novela y que él me ayudaría a organizarme para escribir, para corregir… y para editar. Como fuera.

Genial. El único detalle: yo ya no tenía más ganas de escribir. Bueno, sí, las ganas sí, siempre están. Es lo que amo. Pero ya había colgado los guantes luego de siete años de bloqueos mentales, intelectuales, artísticos, emocionales, existenciales y muy pocas páginas con vida y color.


Fede, como buen amigo que es, me aceptó los duelos, los olvidos, los berrinches, los no puedo, los me rindo, los esto es una porquería, ya fue, sigo tejiendo. Y no sólo eso: con su paciencia de monje budista me ayudó a verme en ese personaje derrotista, victimizado y tan poco feliz… Y a recordarme que todo es una cuestión de perspectiva, de cambiar las palabras que me estaba diciendo y de ordenar la gramática emocional para ponerme a ESCRIBIR en vez de quejarme.
Ahora, con cinco capítulos de mi novela (unas 92 páginas) estoy en ese momento en el que siento: qué lindo, volvió el calorcito, el sol, el olor a pastito, me levanto temprano y escribo, o me acuesto tarde y escribo, releo los capítulos, los leemos en clase, hablamos de escritura, estoy todos los días en contacto con mi yo escritora, la de siempre, la que ya estaba sufriendo de más. Ahora estoy enamorada de nuevo de lo que más amo en la vida vital que es ESCRIBIR.


Y eso lo logra un genio como Fede, que tiene la sensibilidad y el ojo biónico para detectar detalles, la dimensión de los personajes (¡hasta el sol, la luna y el ascendente de cada uno!), todos los aspectos de la historia, del escritor y del lector, y al mismo tiempo sabe cómo organizarte en la cabeza el Tsunami de ideas creativas aireadas y voladas y ayudar a plasmarlas, a materializar, como buen capricorniano que es.


De verdad que estoy muy feliz con este taller, con este Cora King Escritora RELOADED.

Fede me está enseñando a disfrutar de cada párrafo, de cada diálogo, personaje y escena. Y no ando recomendando ni agradeciendo mucho en público últimamente, así que acá aprovecho y le agradezco ante el mundo por ayudarme a salir del bloqueo escrituril que padecí todos estos años y que ya me estaba haciendo sentir de terror.

¿Las recomendaciones?

Su curso online “Cómo organizar mi tiempo para escribir”.

Su canal de Youtube, que no para de crecer en contenido, porque él da todo en cada video y en cada Facebook Live que hace: todo lo que aprende, lo enseña! Es un gran maestro!


Su Fanpage: Fede Arriola y su Instagram: @federmanuel

Síganlo en las redes y hagan lo que puedan con él: el curso, un taller online, un taller presencial, vean los vivos en Facebook o Instagram… Si escriben, les va a abrir mucho el panorama y van a aprender un montón, eso se los aseguro!



Siempre pensé que la escritura era un arte solitario y cerrado, pero ahora siento que tener un maestro que nos alumbre el camino en cada área de la vida es mucho más rico y artístico que sentarse sola a escupir el alma sin orden ni sentido. Y sentir el dolor de panza cuando no hay ya nada que escupir. ¿Hay alguien por ahí que sepa de lo que hablo?

Gracias por pasar y leer mis tejidos de palabras. Ustedes sí que se ganaron el cielo… jujuju!

Cora King (sí, por Stephen 🙂




♥  Diseñadora y coach de tejedoras  ♥  Escritora  ♥  Estudiante de astrología  ♥  Lectora de filosofía  ♥  Amante de los gatos  ♥  Emprendedora  ♥  En constante evolución hasta el infinito y más allá  ♥  Buscadora de la verdad con la misión de acompañar a quien despierta a un nuevo modo de vivir  ♥

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