La historia del Gato Mishto

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La historia del Gato Mishto

comenzó hace ya cuatro años y medio, junto con esta aventura mía de enseñar a tejer paso a paso. Fue un invierno en el que me llegó el mensaje más inesperado de mi vida como tejedora. El mensaje que me cambiaría la vida para siempre…

Resulta que una compañera del profesorado de Letras era correctora en una editorial y al ver que yo estaba publicando fotos de todo lo que tejía y vendía en las ferias, no tuvo mejor idea que recomendarme para trabajar con ellos.

Miedo 1

Recuerdo haber abierto su mensaje con curiosidad, ¿me querría comprar escarapelas (eran el boom del momento) o una bufanda?  Recuerdo haber leído y no haber entendido nada. En mi cerebro todo era información demasiado novedosa. Conocía las palabras pero el sentido que armaban se me escapaba por completo.

Recuerdo que me dio como un frío en el estómago. Miedo.

Y cuando volví a leer y empecé a entender que me estaba ofreciendo trabajar con una editorial como profe de tejido, el miedo se apoderó de mí por completo. Me estaba ofreciendo el trabajo a mí, que de chica jugaba a Utilísima con mis hermanos. A mí, que veía a las editoriales como a lo más inaccesible del universo. A mí, que había tejido unos pajaritos arco iris y unas escarapelas y me había animado con todo el miedo del mundo a vender en una feria. En pocas palabras, a mí, que en ese momento, y a pesar de haber pasado por tantas cosas en la vida, no me creía lo suficientemente capacitada ni valiosa, ni siquiera caradura, para enseñar a tejer paso a paso en una revista.

Recuerdo que estuve a punto de decirle que no estaba interesada. Pero era puro miedo. Y algo adentro mío le ganó: por suerte, fue más fuerte el ¡GENIAAAALLLL!!! ¿¿¿DÓNDE FIRMOOOO???

 Miedo 2

Me temblaba todo cuando iba en el bondi a la entrevista. No lograba dimensionar a dónde iba, qué me iban a preguntar, cómo iba a ser. Estaba muerta de nervios, miedo, hasta con ganas de pelearme con todo el mundo. Nunca me había sentido tan a la defensiva, tan acorralada.

Pero cuando llegué y vi que todo era relajado y familiar, que nadie me iba a comer, que no me iban a obligar a nada ni me iban a descuartizar (el miedo es taaan ridículo a veces!), comencé a disfrutar de la aventura. Con nervios de principiante, con mucha inseguridad, pero dejándome llevar, sabiendo en el fondo que estaba dando un salto cuántico en mi realidad: estaba venciendo miedos a diestra y siniestra, no me estaba dejando ganar por ellos. No, señor.

Y queremos algún muñequito, de esos tejidos…

Dijo el editor luego de armar la lista de los accesorios que quería incluir en el librito que yo, todavía sin creerlo, iba a tener que crear. ¿Sabés hacer de esos muñecos? Uno bien fácil, mirá, que lo agarre cualquiera y lo pueda hacer.

En verdad no sabía diseñar muñecos. Los que había tratado de tejer mirando fotos habían quedado como para hacer de extras en los cuentos de la cripta y sólo me salían aceptables si el patrón era excelente, por lo que muy pronto me fui dando por vencida y seguí con las escarapelas, las flores y los banderines.

No sabía tejer muñequitos… ¡ni sacar fotos! xD

Pero le dije que sí. Ya a esa altura no tenía ánimo para decirle no a nada.

Así que en esos meses de producción empecé a practicar. Y salió este:

 

Pero cuando mi gata Mú se fue a pasear por el universo luego de una larga enfermedad, nacieron la forma, la cara, las orejas y la cola del gato que me convenció. Surfeando la tristeza, nació la primera versión del Gato Mishto: Mú.

Mi pequeño boom

En marzo salió mi primer librito de crochet paso a paso y de un día para el otro me empezaron a llegar fotos y mails de gente que lo había comprado. Yo flipaba en colores, como dicen en España. Flasheaba. No entendía que gente desconocida me escribiera y me dijera cosas tan lindas. Entonces se me ocurrió compartir un patrón en el blog, a modo de festejo, retribución a la vida, no sé. Algo así. Y ahí me empezaron a llover las fotos de todos los Gatos Mishto que iban poblando el planeta. Porque me llegaron fotos hasta de Canadá (y una traducción al inglés!).

Fue increíble todo lo que trajo ese Gato Mishto. Toda la gente que conocí, todo lo que aprendí en el camino, todos los techos que rompí. Di talleres de iniciación amigurumi enseñando el Gato Mishto, cedí el patrón para que otras profes lo dieran, tejí souvenirs de Gato Mishto, lo vendí en ferias, le regalé un Gato Mishto a casi todos mis amigos y conocidos, vi infinitas y creativas versiones del Gato Mishto en todos los idiomas, conocí lo que se siente cuando te plagian y dicen “no sé de dónde lo saqué, lo vi en Pinterest” pero ves que todo el patrón es tal cual al que regalaste… pero ¡bueno! aprendí a soltar y hasta me animé a abrir un canal de YouTube y subir mi propio paso a paso, en video y en argentino (muy tímido, pero hey, el miedo lo vencí!).

Compañero de crecimiento

En todo el proceso aprendí a confiar, a decir que sí, a vencer el miedo y combatir la inseguridad. Aprendí a jugar con los puntos y la aguja, a crear y diseñar nuevos patrones (tejidos y mentales). Aprendí a dar y a recibir. Aprendí a compartir y a aceptar cada cosa como un aprendizaje que muestra mucho más de mí misma que de los demás. También aprendí a ser emprendedora, a confiar, a creer en el camino que quiero para mi vida, a jugarme por mis sueños. Y aprendí a crecer.

 

 

     

Le tengo infinito cariño al Gato Mishto y se lo tendré siempre. Por eso no me canso de tejerlo ni de enseñarlo a principiantes y no tanto. Le da tanta magia a mi vida ese gatito con vida propia, que merece tener su historia por escrito y para la posteridad.

Un día armé un “Álbum de familia” en Facebook con las primeras fotos que me mandaron allá lejos en el tiempo. Hoy les propongo que lo desempolvemos y revitalicemos con una vueltita de tuerca, así queda para los anales de la historia:

 

Junto con su foto, las invito a que me manden una breve o larga historia de su experiencia con el Gato Mishto. ¡O de la experiencia del Gato Mishto con ustedes! Como más les guste… Así quedará demostrado que cada gatito es único y especial como cada una de nosotras.

 

El álbum es este (si ya reconocen a su gatis ahí, manden sus historias para que no queden sin):

https://www.facebook.com/pg/mishtofanpage/photos/?tab=album&album_id=10152347842154213

El tuto del Gato Mishto, para quienes no lo tejieron aún, aquí (click en la foto)

 

Espero sus creaciones!

Y gracias gracias gracias por tomarse el tiempo de pasar y leerme! ♥ Un abrazo inmenso!

Cora King ♥

 

♥  Diseñadora y coach de tejedoras  ♥  Escritora  ♥  Estudiante de astrología  ♥  Lectora de filosofía  ♥  Amante de los gatos  ♥  Emprendedora  ♥  En constante evolución hasta el infinito y más allá  ♥  Buscadora de la verdad con la misión de acompañar a quien despierta a un nuevo modo de vivir  ♥

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Maysilvia andradaCora KinggiselaClaudia Recent comment authors
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Claudia
Invitado
Claudia

Que lindo misho,Y linda tu historia, los años pasan y digo voy a empezar y nunca lo hago, años que tejo,muchas veces la gente hace que nunca te animes a cumplir tu sueño ,es caro te dicen ☹y muchas veces una cobra el material nada más ,pero le voy a decir chau a los miedos a la mala onda,y empezar a escribir una linda historia con medios puntos ,varetas etc,besitos Cora fue un gusto leerte.

gisela
Invitado
gisela

Hermoso relato y muy inspirador para las que tenemos MIEDO

silvia andrada
Invitado

Me encantó conocer tu hermosa historia !!! jamás lo hubiera imaginado…..y pensar que entonces tu gatita desde el arco iris, fue tu inspiradora y quien te dió valentía- Felicitaciones !!! hermosos trabajos !!

May
Invitado
May

Te admiro Cora! !!